Padre de un adolescente que perpetró un tiroteo en EEUU enfrenta juicio por asesinato
El padre de un adolescente que mató a cuatro personas en una escuela secundaria de Estados Unidos fue sometido a juicio en el estado sureño de Georgia, un caso poco común en el que un progenitor enfrenta cargos por un tiroteo perpetrado por su hijo.
Colin Gray, de 55 años, comparece desde este lunes por cargos de asesinato y homicidio involuntario por el tiroteo del 4 de septiembre de 2024 en la escuela secundaria Apalachee, cometido por su hijo Colt.
Dos estudiantes de 14 años y dos profesores murieron y otras nueve personas resultaron heridas en el tiroteo en Winder, Georgia. Colt Gray, que tenía 14 años entonces y ahora tiene 16, fue acusado como adulto y está a la espera de fecha de juicio.
Durante los alegatos iniciales, los fiscales afirmaron que el padre le regaló a su hijo en la Navidad de 2023 el rifle AR-15 utilizado en el ataque, pese a las advertencias de que había amenazado con perpetrar un tiroteo escolar.
Según el FBI, las autoridades locales entrevistaron a Colt y a su padre en mayo de 2023 tras recibir denuncias anónimas sobre las amenazas que hizo el joven en internet.
"Este caso trata sobre este acusado y sus acciones, permitir que un menor bajo su custodia tenga acceso a un arma de fuego y municiones después de haber sido advertido de que ese menor iba a herir a otros", dijo Brad Smith, fiscal del condado de Barrow.
El abogado defensor Brian Hobbs dijo al jurado que Colin Gray desconocía las intenciones de su hijo y había buscado ayuda por el deterioro de su salud mental.
Los tiroteos escolares son un fenómeno habitual en Estados Unidos, donde las armas superan en número a las personas y las normas para adquirir incluso rifles potentes de estilo militar son laxas.
La responsabilidad de los padres en los tiroteos masivos ha estado cada vez más bajo la lupa en los últimos años.
En abril de 2024, los padres de un adolescente condenado a cadena perpetua por haber matado en 2021 a cuatro alumnos en su instituto de Michigan (norte) con un arma que ellos le habían regalado fueron sentenciados a una pena de entre 10 y 15 años por homicidio involuntario, la primera condena de este tipo en Estados Unidos.
E.Accardi--INP