El cambio climático contribuyó a intensificar las inundaciones en la ciudad española de Valencia en 2024
El cambio climático de origen humano contribuyó a intensificar de manera importante las precipitaciones y las inundaciones mortales ocurridas cerca de Valencia (este de España) a finales de 2024, según un nuevo estudio publicado el martes en Nature Communications.
Más de 230 personas murieron y miles de viviendas resultaron dañadas cuando el equivalente a un año de lluvia cayó allí en pocas horas el 29 de octubre de 2024.
Según el estudio el calentamiento global amplificó 21% la intensidad de las precipitaciones en seis horas en el este del mar Mediterráneo, en comparación con las condiciones de un mundo preindustrial más frío.
La zona afectada por estas lluvias extremas fue 55% más extensa que antes de la industrialización.
"El cambio climático de origen humano agravó la tormenta al aumentar considerablemente la humedad atmosférica, consecuencia de las temperaturas anormalmente elevadas de la superficie del Mediterráneo", explicó a AFP Carlos Calvo Sancho, autor principal del estudio, subrayando la urgencia de que las ciudades de la región se adapten a los riesgos climáticos.
"Los escenarios de lluvias extremas que los modelos climáticos prevén para el futuro ya no son simples advertencias lejanas, se están convirtiendo en una realidad", advirtió el investigador del Centro Español de Investigación sobre la Desertificación.
"El cambio climático de origen humano no solo intensifica los picos de precipitación, sino que también amplía considerablemente la extensión geográfica de estas tormentas", añadió.
En su estudio los científicos simularon la tormenta de 2024 utilizando un modelo de alta resolución —una vez en el clima actual y otra en un contexto preindustrial— para medir el impacto del calentamiento.
El análisis reveló un aumento del vapor de agua en la atmósfera debido al incremento de las temperaturas de la superficie del Mediterráneo y del océano Atlántico Norte, que supera la fórmula de Clausius Clapeyron, según la cual cada aumento de 1°C provoca un incremento del 7% en la humedad atmosférica.
Según los observadores climáticos los tres últimos años fueron los más cálidos jamás registrados, con temperaturas récord en 2024 en la superficie del Mediterráneo.
Un estudio de World Weather Attribution, red de referencia que analiza fenómenos meteorológicos extremos, realizado justo después del episodio, ya había establecido que las lluvias que golpearon España fueron 12% más intensas y dos veces más probables que si el clima no se hubiera calentado.
"Los resultados respaldan la idea de que estos aumentos localizados de crecidas repentinas podrían formar parte de una tendencia global más amplia", subrayan los autores.
A.Imbrogno--INP