Los policías londinenses deberán declarar si son masones, confirma la justicia británica
La policía de Londres tiene derecho a exigir a sus agentes que declaren su pertenencia a la masonería, dictaminó el martes el Tribunal Superior de Justicia de la capital británica, desestimando la demanda presentada por organizaciones de francmasones.
La obligación de declarar su pertenencia a la masonería "sirve al objetivo legítimo de mantener y mejorar la confianza del público en la policía, y es proporcionada", estimó el juez Martin Chamberlain.
La Gran Logia de Inglaterra y la Orden de Mujeres Francmasonas, dos organizaciones que interpusieron el recurso, expresaron en un comunicado su "decepción" por la sentencia, añadiendo que examinan "las opciones jurídicas".
La policía londinense, la "Met", había anunciado en diciembre que exigía en adelante a sus agentes y empleados que "sean o hayan sido miembros de una organización con una lista de miembros confidencial, con una estructura jerarquizada y la obligación de ayudarse mutuamente" que lo declaren ante su responsable.
Las organizaciones de francmasones impugnaban este reglamento, que según ellas vulnera la vida privada de los agentes, aduciendo además que es ilegal a la luz del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) y resulta discriminatorio.
El pasado 11 de febrero, en una audiencia, su abogada, Claire Darwin, acusó a la policía de querer "crear una lista negra" de francmasones, que se utilizaría para revisar decisiones de nombramientos o ascensos dentro del cuerpo.
El abogado de la policía, James Berry, lo negó categóricamente.
Según Berry, cerca de 400 agentes y empleados —de los 45.000 trabajadores de la "Met"— han declarado su pertenencia a la masonería, sin que exista "ninguna prueba" de que hayan sufrido discriminación.
El abogado aseguró que los datos solo serían accesibles para un número restringido de personas.
La organizaciones de francmasones, que promueven valores de integridad, amistad y apoyo a causas benéficas, siempre han suscitado curiosidad, pero también sospechas, alimentadas por el hecho de que sus miembros no deben revelar su pertenencia.
I.Altadonna--INP