"Como una nevera": un pueblo francés desafía la ola de calor gracias a sus casas-cueva
Millones de personas en Francia están sufriendo una ola de calor extremo, pero Jean-Luc Eclercy-Deterpigny vive sin preocupaciones: su sala de estar, dentro de una antigua cantera, es un refugio ideal para sentirse fresco.
"Parece como si entraras en una nevera", cuenta este hombre de 57 años que se mudó al pequeño pueblo de Trôo, en el valle del Loira, durante la pandemia de covid-19.
Sus 315 habitantes tienen acceso a casas enteras y habitaciones excavadas directamente en la roca de toba calcárea, una roca caliza muy porosa, la misma que se usó para construir los castillos del Loira.
"Podemos mantenernos frescos todo el día si es necesario", dice Eclercy-Deterpigny.
Él y su pareja (el nuevo alcalde del pueblo) son "privilegiados", ya que su jardín tiene acceso a una sala de estar excavada en la roca.
Las temperaturas de este pueblo del centro-oeste contrastan con las de gran parte de Francia, que está sufriendo una nueva ola de calor, un fenómeno cuya repetición los científicos atribuyen al cambio climático provocado por la actividad humana.
En Trôo hay once viviendas completamente excavadas en la roca, mientras que otras tienen acceso a una habitación en una cueva, según la alcaldía.
También hay algunas abandonadas, pero podrían volver a habitarse.
"Si miras las paredes de las viviendas en cuevas, no hay aislamiento. Es simplemente piedra de toba calcárea", explica Eclercy-Deterpigny, quien asegura que en invierno proporciona calidez.
"En mi opinión, es el mejor aislante natural que tenemos hoy en día", dice el también presidente de la oficina de turismo local.
- "Te sientes protegido" -
Dominique Opéron y su esposo, Jean-Paul, dejaron su casa de campo en Normandía en 2022 para mudarse a su nuevo hogar en Trôo.
Bajo el techo de piedra caliza de una sala de estar espaciosa, llena de plantas, Opéron mira el termómetro que indica una temperatura diez grados más baja que en el exterior.
Incluso cuando el calor exterior supera los 30 °C, en el interior se mantiene en 19 °C.
"Te sientes protegido de las temperaturas exteriores", dice el jubilado de 71 años.
Trôo tiene entre seis y ocho kilómetros de túneles donde en el futuro podrían crearse nuevas viviendas, según el alcalde, Patrick Eclercy-Deterpigny.
La única desventaja es la falta de luz solar, ya que las casas en cuevas que no están orientadas al sur pueden ser muy oscuras.
Mudarse a una antigua cantera necesita además trabajos de renovación importantes para reducir y regular la humedad, entre otros.
Los nuevos residentes tienen que invertir en sistemas de ventilación, drenaje de agua y en revestir las paredes con cal.
Aun así, el alcalde está convencido de que Trôo puede ser "un modelo de vivienda para el futuro".
D.Campanella--INP