Indígenas reclaman mayor protección de sus tierras en una marcha en Brasilia
Comunidades indígenas de todo Brasil iniciaron este martes una marcha en Brasilia para reclamar mayor celeridad en la demarcación de tierras al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y protestar contra el Congreso, a seis meses de las elecciones en las que el izquierdista busca la reelección.
Los pueblos autóctonos brasileños apoyaron ampliamente a Lula cuando derrotó en 2022 a su antecesor de ultraderecha, Jair Bolsonaro, en cuyo gobierno se congelaron las demarcaciones de tierras y avanzó la deforestación en la Amazonía, donde vive buena parte de los indígenas.
En un gesto simbólico, el mandatario nombró a una figura respetada, Sonia Guajajara, de la etnia Guajajara-Tenetehara, al frente del inédito ministerio de los Pueblos Indígenas.
El gobierno de Lula exhibe una caída de la deforestación en la Amazonía -que prometió erradicar para 2030- y la homologación de una veintena de tierras para uso exclusivo de las comunidades autóctonas.
Para algunos no es suficiente.
"Nuestra principal reivindicación sigue siendo la demarcación de los territorios indígenas", dijo a la AFP Toya Manchineri, de la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía.
Expertos consideran que las reservas indígenas contribuyen en la lucha contra el cambio climático y en la preservación de la biodiversidad.
El mayor país de América Latina cuenta con 1,7 millones de indígenas sobre una población total de 212 millones de habitantes.
- Congreso "enemigo" -
Los indígenas acampan en Brasilia hasta el viernes, con danzas, mercados de artesanía, música y debates.
Varios miles marchan el martes hacia el Congreso, al que la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil acusa de "enemigo de los pueblos" y aliado del poderoso sector agrícola.
De mayoría conservadora, el Congreso aprobó en 2023 una ley conocida como "marco temporal" que limita los reclamos de los pueblos nativos sobre sus tierras.
Aunque la corte suprema la invalidó, sectores derechistas insisten: avanza en el Congreso una enmienda para incluir la tesis en la Constitución.
En la práctica ese limbo deja a las zonas indígenas "libres" para la penetración de prácticas agrícolas y mineras, dice Manchineri. "El impacto es muy grande".
El jueves volverán a marchar, bajo el lema "Lula demarca".
Según la APIB, un centenar de tierras indígenas están a la espera de la firma del gobierno.
Pese a todo los aborígenes "volverán a llevar sus votos para la reelección" de Lula, prevé Manchineri.
Aunque reclamó "justicia y recursos" para su comunidad, Marilene Gervasio, del pueblo Baré, cuya tierra en Amazonía fue demarcada, confió en que el izquierdista pueda ser "elegido de nuevo".
Lula se apresta a disputar las elecciones de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista. Las últimas encuestas apuntan a una segunda vuelta reñida entre ambos.
M.Dodaro--INP