Se agrava la crisis en el Supremo brasileño y Lula pide una investigación transparente
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, exigió este jueves investigar "sin blindaje de nadie" un megaescándalo de corrupción que ha desatado una crisis en la corte suprema, con uno de sus jueces apuntado por otro como posible implicado.
El inédito pulso en el máximo tribunal se agrava a un mes de los comicios de octubre, en los que el izquierdista Lula buscará su reelección contra el candidato de la derecha Flávio Bolsonaro.
Un informe policial publicado el martes reveló mensajes de un banquero preso por un gigantesco fraude financiero a un número atribuido al juez Alexandre de Moraes, con el aparente objetivo de eludir la investigación que poco después llevó a su arresto en noviembre.
Los mensajes se conocieron luego de que otro juez de la corte, André Mendonça, ordenara levantar el secreto de sumario y esclarecer si el destinatario era efectivamente su colega.
"Es fundamental que se investigue a todo el mundo, (...) duela a quien duela", afirmó Lula en un video grabado en su despacho y difundido en redes, en el que calificó al caso Master como "el mayor robo de la historia" de Brasil.
"Ante la gravedad del momento, el pueblo brasileño espera que el presidente de la corte suprema y el Ministerio Público lideren un proceso que garantice la integridad y confianza en las investigaciones", agregó.
La policía indaga sobre vínculos del banquero Daniel Vorcaro, exdueño del Banco Master, con varias figuras de la política y la justicia.
Vorcaro fue detenido luego de que Master quebrara con una deuda de más de 7.000 millones de dólares a cientos de inversores.
En un nuevo capítulo de la crisis en la corte, el juez Moraes pidió este jueves que la corte investigue a su colega Mendonça por indicios de "improbidad", "abuso de autoridad" y "favor a determinados grupos políticos" en la decisión que lo tiene como apuntado.
- Juez contra juez -
Considerado una de las autoridades más poderosas de Brasil, Moraes condujo el juicio que en 2025 llevó a la cárcel al expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), por un intento de golpe de Estado. Mendonça fue designado por Bolsonaro en la corte.
En los mensajes de Vorcaro al número atribuido a Moraes, poco antes de su arresto, el banquero preguntaba si debía salir del país: "¿Crees que el lunes ya tengo que estar afuera?".
Días antes, en otro mensaje, dijo: "Siempre juntos. Sabes que te tengo todo el agradecimiento de mi vida".
Las respuestas de su interlocutor no constan en el informe policial divulgado por orden de Mendonça, quien pidió tratar el caso en el plenario de la corte.
Su presidente, Edson Fachin, dio este jueves cinco días de plazo a ambos magistrados para que se pronuncien sobre una decisión del Ministerio Público que declaró nulo el pedido de Mendonça.
El caso Master ha alcanzado también a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente.
La policía investiga giros millonarios solicitados por Flávio Bolsonaro a Vorcaro que, según el candidato derechista, se usarían para financiar una película biográfica sobre su padre.
El bolsonarismo considera a Moraes como un enemigo político y ha pedido que se le abra un juicio para destituirlo tras las recientes revelaciones.
"La sociedad necesita reaccionar pacífica y democráticamente. Es hora de decir basta", afirmó este jueves en una nota el líder de la oposición en el Senado, Rogério Marinho, quien acusó a Moraes de ejercer un "poder sin control".
Las intenciones de voto para las presidenciales muestran un empate técnico entre Lula (46%) y Flávio Bolsonaro (44%) para una eventual segunda vuelta, según una encuesta publicada este jueves por el instituto Datafolha.
M.Vacanti--INP