Gobiernos latinoamericanos violan DDHH al amparo de las políticas de Trump, advierte HRW
Lejos de contener el embate de Donald Trump contra el sistema global de derechos humanos, varios gobiernos latinoamericanos utilizan las políticas del mandatario estadounidense como excusa para cometer abusos, advirtió el miércoles la oenegé Human Rights Watch (HRW).
"Con Estados Unidos socavando el sistema global de derechos humanos, ¿quién se alzará en su defensa?", preguntó el director ejecutivo de HRW, Philippe Bolopion, en la introducción del informe mundial 2026 de la organización, que se presentará en Ciudad de México y Washington.
De momento, la respuesta no proviene de América Latina, según se desprende del reporte.
"Distintos países de la región están usando tanto las políticas como la retórica de Trump como excusa para cometer abusos" contra nacionales y extranjeros, dice a AFP Juanita Goebertus, directora para la división de las Américas de HRW.
Como ejemplo, el informe menciona que El Salvador recibió a 252 venezolanos deportados desde Estados Unidos y los detuvo en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
En esa megacárcel inaugurada en 2023 por el presidente Nayib Bukele, HRW pudo "documentar que (los deportados) sufrieron torturas sistemáticas", añadió Goebertus en entrevista telefónica.
La abogada lamentó que países "que históricamente han sido muy comprometidos con la defensa de derechos humanos, como Panamá y Costa Rica" hayan retenido a extranjeros deportados por Estados Unidos "sin ninguna justificación".
Un año después del regreso de Trump a la Casa Blanca, "el gobierno de Estados Unidos ha tenido una influencia indudablemente negativa" en la región, cuyo balance frente a las políticas migratorias del republicano "es muy desafortunado", afirmó.
El recorte de Trump a la ayuda internacional de Washington, a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), tuvo un impacto "supremamente grave" en América Latina y el Caribe, denunció Goebertus.
- "Tortura" y "desaparición forzada" -
Los ecos de esta política también llegan hasta países como Ecuador y Perú, que al igual que El Salvador, lanzaron leyes "para el cierre arbitrario de organizaciones" de derechos humanos, aprovechando el "debilitamiento" de las oenegé.
HRW destaca que, con resultados disímiles, gobiernos latinoamericanos que aplicaron políticas de mano dura contra la delincuencia registran un incremento en las violaciones a los derechos humanos.
El informe sostiene que la administración de Bukele cometió "detenciones arbitrarias y masivas", "tortura" y "desaparición forzada" para conseguir una importante disminución de la violencia ligada a las pandillas.
Ecuador, por otra parte, cerró 2025 con una tasa de homicidios récord de 52 asesinatos por cada 100.000 habitantes, mientras que sus fuerzas de seguridad incurrieron en "ejecuciones extrajudiciales" y "desapariciones forzadas", según HRW.
En ese marco, la derecha continúa afianzándose en América Latina luego del triunfo de la conservadora Laura Fernández en las elecciones presidenciales de Costa Rica el domingo pasado.
Incluso México, gobernado por la izquierda, vive una "militarización" de la seguridad pública, explica a AFP Lisa Sánchez, especialista en seguridad y política de drogas.
El gobierno de Claudia Sheinbaum "no queda exento de haber tomado otras medidas (...) regresivas" como la reforma que instauró la elección popular de jueces, añadió Sánchez, quien consideró que la presión de Trump para frenar la migración irregular y el narcotráfico en México agravó la situación de derechos humanos en el país.
E.Spicuzza--INP