Coalición liderada por Arabia Saudita bombardeó sitios petroleros en Yemen tras ataques de hutíes
La coalición liderada por Arabia Saudita que lucha contra los hutíes aliados de Irán atacó el martes instalaciones petroleras en Yemen, incluida la capital Saná, en respuesta a la ofensiva más mortífera en años en territorio saudita.
Poco después de esta confirmación de los bombardeos en Yemen, se escucharon explosiones en la capital de Arabia Saudita, Riad, y en una instalación del gigante petrolero estatal Aramco en el este del país, informaron testigos y periodistas a la AFP.
La guerra civil de Yemen, que enfrenta a los hutíes apoyados por Irán con el gobierno yemenita respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudita, se reactivó en julio en medio del conflicto que sacude a Oriente Medio y a los mercados energéticos.
Los ataques de los hutíes, un movimiento proiraní que controla buena parte de Yemen y lleva más de una década en conflicto con Arabia Saudita, escalaron el fin de semana y un ataque contra el aeropuerto de la capital Riad dejó 13 muertos.
Durante la tarde, los hutíes afirmaron que Arabia Saudita atacó una instalación petrolera en Saná, luego de que la coalición liderada por Riad pidiera a los civiles abandonar la zona en su primera orden de evacuación para la capital yemenita desde la reanudación de los combates.
Horas más tarde, el portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita, el general Turki al Maliki, confirmó en X que atacaron instalaciones de crudo en la capital de Yemen y también afirmó que golpearon objetivos en las provincias de Saada y Dhamar, en el oeste de Yemen.
Un corresponsal de la AFP en Saná reportó haber escuchado una explosión, mientras que una alerta en el canal de televisión Al Masira -afín a los hutíes- señaló que "la agresión saudita tiene como objetivo la empresa petrolera en Al Sabaha, al oeste de Saná".
Por temor a un desabastecimiento, muchos civiles se apresuraron a hacer fila frente a las estaciones de servicio de Saná tras la advertencia de la coalición, informó un corresponsal de la AFP.
- Consecuencias "desastrosas" -
Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo, sigue bajo ataques este martes y, además de las últimas explosiones reportadas, durante la jornada la coalición afirmó que sus fuerzas interceptaron tres drones al norte de Riad.
Después, informaron que destruyeron dos misiles en el este del país, uno sobre Dhahran, donde está la sede de la petrolera Aramco, y otro que amenazaba a la ciudad de Harad. La coalición también reportó que interceptó tres misiles sobre Riad y el sur del reino.
Arabia Saudita apoya militarmente al gobierno yemenita desde 2015 en la guerra civil contra los hutíes, un conflicto que ha provocado una profunda crisis humanitaria en uno de los países más pobres del mundo.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió que una intensificación de las hostilidades tendría consecuencias "desastrosas" para decenas de millones de personas, y la Organización Mundial de la Salud afirmó que los casos sospechosos de cólera se triplicaron en Yemen en tres semanas.
Mientras tanto, los combates continúan en Yemen entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales y, pese a los bombardeos de la aviación saudita, los combatientes respaldados por Irán estrecharon el cerco sobre Taiz, la tercera ciudad del país.
- Trump acusa a hutíes de alza del petróleo -
Los combatientes proiraníes también buscan ejercer una presión económica con ataques contra petroleros en el mar Rojo, la ruta alternativa de exportación de Arabia Saudita ante el bloqueo impuesto por Irán al tránsito por el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
"Los hutíes se están comportando muy mal", escribió Trump en su red Truth Social, aunque sin dejar claro si eso significaba un mayor apoyo militar para Arabia Saudita.
Arabia Saudita sufre esta ola de ataques en un momento en que ya sufría las consecuencias del conflicto regional.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el país cerrará el año con una contracción del 3,3% de su PIB, cinco puntos menos que la previsión realizada en julio.
Esa estimación no incorpora el impacto de los ataques más recientes ni la toma de control por parte de los hutíes del estrecho de Bab el Mandeb y de la costa yemenita sobre el mar Rojo, factores que podrían agravar aún más las dificultades económicas del reino.
E.Spicuzza--INP