Hungría acude a las urnas con la continuad de Orbán en juego
Los húngaros comenzaron a votar el domingo en unas legislativas que podrían poner fin a 16 años de gobiernos del primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán.
Los 7,5 millones de electores en el país, así como los más de 500.000 registrados en el extranjero, pueden elegir entre cinco partidos, en un sistema electoral mayoritario mixto muy favorable al Fidesz, el partido de Orbán.
Los colegios electorales abrieron a las 06h00 y cerrarán a las 19h00.
Los sondeos de institutos independientes predicen una amplia victoria del partido Tisza, del conservador proeuropeo Péter Magyar, que en dos años ha logrado construir un movimiento de oposición capaz de hacer sombra al primer ministro, cuya popularidad ha disminuido al ritmo de la caída del crecimiento económico.
Orbán ha convertido este país de 9,5 millones de habitantes en modelo de democracia iliberal y está considerado un ejemplo por numerosos movimientos de extrema derecha en el mundo.
También es cercano al presidente ruso Vladimir Putin, y ha criticado las sanciones de la Unión Europea contra Rusia desde que esta invadió Ucrania en 2022.
"Es ahora nuestra última oportunidad de elegir por fin entre el Este y el Oeste. ¿Queremos ser una democracia normal o volver hacia el Este sin posibilidad de retorno? Estoy entusiasmado pero al mismo tiempo muy inquieto", explicó a la AFP David Banhegyi, de 18 años, que votó por Tisza en Budapest.
Por su parte las instituciones próximas al poder prevén una victoria de la coalición Fidesz-KDNP de Orbán, que aspira a un quinto mandato consecutivo.
"Es una elección decisiva para Hungría. Es muy importante para nosotros que Viktor Orbán siga en el poder", dijo a la AFP Maria Toth, ama de casa de 31 años y con dos hijos, tras haber votado en la capital.
"Tengo la impresión de que Hungría está asediada por todas partes y que grandes potencias como Bruselas intentan dictar nuestro modo de vida. Si él pierde, me preocupa el futuro de mis hijos", añade.
- Dar una "oportunidad al cambio" -
Los signos de nerviosismo son palpables en las filas del Fidesz, que ha recibido el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump.
Su vicepresidente JD Vance visitó Budapest esta semana para apoyar a Orbán y criticar la injerencia de los "burócratas de Bruselas".
El propio Trump multiplicó los mensajes el viernes, prometiendo poner la "potencia económica" de Estados Unidos al servicio de Orbán, que encarna la lucha contra la inmigración y la defensa de la "civilización occidental".
Aunque Bruselas ha evitado expresarse abiertamente, "la mayoría de los Estados miembros estarán más bien felices de deshacerse" del líder nacionalista, afirma un diplomático europeo.
Orbán, de 62 años, se ha opuesto a menudo a los otros 26 Estados miembros. Bruselas le acusa de socavar el Estado de derecho y ha congelado miles de millones de euros en financiación.
Durante la campaña, prometió proseguir su represión contra las "falsas organizaciones de la sociedad civil, los periodistas vendidos, los jueces y los políticos".
Orbán también se presenta como un baluarte contra Ucrania, a la que acusa de querer arrastrar a los húngaros a la guerra.
En un tono muy distinto, Péter Magyar, de 45 años, que recorre Hungría sin descanso desde febrero, se ha comprometido a mejorar los servicios públicos, en particular en la sanidad y la educación. "
"¡Den una oportunidad al cambio!", apeló este exmiembro del Fidesz durante un mitin el jueves, prometiendo atajar la corrupción, restaurar las instituciones democráticas y hacer de Hungría un miembro leal de la UE, de la que forma parte desde 2004.
Los analistas esperan una tasa de participación récord, del orden del 75%, con los primeros resultados parciales previstos poco después del cierre de las votaciones.
F.Ciambrone--INP