La deforestación se ralentizó a nivel global en 2025, con una contribución clave de América Latina
La deforestación se ralentizó en el mundo el año pasado gracias a una clara mejoría en América Latina, pero este balance global podría durar poco a causa de El Niño y la degradación de la situación en África central, según un estudio de referencia publicado este miércoles.
El año pasado se perdieron algo más de 7 millones de hectáreas de bosque en todo el planeta, un 15% menos que en 2024, según el balance anual del colectivo Forest Declaration Assessment, que agrupa a científicos, oenegés y grupos de reflexión.
La cifra es "alentadora", y "demuestra que es posible avanzar", destacó Erin Matson, experta de Climate Focus y coautora del informe, en una presentación a la prensa.
"Pero de momento, 2025 es una excepción, no una nueva trayectoria", relativizó.
La causa número uno de la deforestación y la degradación de los bosques sigue siendo la agricultura, la minería y en general la explotación de materias primas.
La zona tropical de América Latina y el Caribe fue la región donde más se deforestó, 2,54 millones de hectáreas. También fue donde más cayó el dato respecto a 2024, un 28%.
Pero tal como advierte el informe, ese progreso "refleja decisiones políticas específicas en determinados países como Brasil, que son vulnerables a cambios políticos" y "presiones extranjeras".
El presidente brasileño saliente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, alentó la protección de los bosques, y de hecho la deforestación en la Amazonía brasileña cayó en el último año a su menor nivel en una década.
Su rival derechista Flávio Bolsonaro, que llega en posición de fuerza al balotaje del 25 de octubre, promete reducir a cero la deforestación ilegal para 2029, pero insiste en que el medio ambiente es "un activo económico estratégico" que pertenece "antes que nada a los brasileños".
"Esa reducción de la deforestación no se ha obtenido a costa de sacrificar la producción agrícola o el desarrollo económico", apunta Ane Alencar, del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM) de Brasil.
Un argumento que podría según ella disuadir al poderoso sector agroalimentario brasileño de intentar invertir la tendencia en caso de victoria de Bolsonaro.
Los autores del informe temen que la situación pueda invertirse también con los nuevos dirigentes de Perú, Keiko Fujimori, y Colombia, Abelardo de la Espriella.
El informe destacó que Colombia, bajo el mando del izquierdista Gustavo Petro, contribuyó al sumar su cuarto año consecutivo de caída de la deforestación en 2025, reduciendo la tala vinculada a la ganadería en departamentos como Meta, Caquetá y Guaviare.
- "Desastre"-
Pese a la mejoría global, la situación empeoró en cambio el año pasado en la cuenca del Congo, donde la deforestación se llevó por delante 2,4 millones de hectáreas, un nivel por primera vez comparable al de América Latina.
Sam Nguiffo, abogado y fundador del Centro para el Medioambiente y el Desarrollo en Camerún, lamentó "un desastre".
"El aspecto económico parece primar en todo momento en la gestión de los bosques en África central", de la mano de la agricultura y la minería, dijo.
- Los efectos de El Niño -
Por otro lado, y pese a la ralentización de 2025, el mundo sigue desviándose de la trayectoria correcta para eliminar la deforestación en 2030, un compromiso adoptado en 2021 por más de 140 dirigentes en la conferencia del clima de Glasgow, la COP26.
Para alcanzar ese compromiso, la deforestación debería retroceder en un millón de hectáreas al año, lo que está muy lejos de la tendencia de los últimos tiempos.
Los autores del estudio advierten además que el fenómeno El Niño actualmente en curso, de una potencia excepcional, podría intensificar "los riesgos de sequía e incendios" en bosques tropicales.
"Los efectos de este El Niño se ven ya en países como Indonesia, donde ha habido incendios durante semanas y semanas", destaca Erin Matson.
Por ello, una nueva reducción de la deforestación como la observada en 2025 le parece "improbable" en 2026.
T.Cusumano--INP