El FMI es moderadamente optimista sobre la economía mundial pese a la guerra en Oriente Medio
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó ligeramente el martes su previsión de crecimiento para la economía mundial en 2026, que ahora se sitúa en el 3,1%, gracias al auge de la inteligencia artificial (IA), que amortigua el impacto de la guerra en Oriente Medio.
La revisión al alza de 0,1 puntos porcentuales para este año se debe ante todo al buen comportamiento de las economías avanzadas, especialmente las asiáticas, mientras que los países emergentes sufren el encarecimiento de los hidrocarburos.
Para América Latina, las perspectivas son en cambio ligeramente a la baja, con una proyección de crecimiento de 2,3% este año (una caída de 0,1 porcentuales respecto a lo que calculaba en julio) y del 2,5% en 2027.
La región, en líneas generales, pierde más por el impacto del aumento del precio del petróleo que lo que gana gracias a la expansión de la IA.
"Dos fuerzas actúan sobre la economía: por un lado, el aumento de los precios de la energía, que provoca shocks de oferta negativos y refuerza la inflación; por otro, las inversiones, principalmente en inteligencia artificial, que generan un shock de demanda", en opinión de la nueva economista jefe del FMI, Silvana Tenreyro.
"La economía mundial ha sido resiliente, pero esa resiliencia está llegando a su límite", advirtió en rueda de prensa, durante la asamblea general del Fondo en Bangkok.
Las inversiones colosales en IA han impulsado al alza el crecimiento de varios países, en particular aquellos que producen semiconductores, como Taiwán, con un crecimiento económico estratosférico del 10,7% previsto para este año.
Estados Unidos crecerá un 2,3%, una previsión sin cambios respecto a julio, mientras que China crecerá un 4,5% (-0,1).
Aunque sigue concentrada en algunas regiones, la aceleración de la IA "es lo que permite a la economía mundial mantener un crecimiento del 3%", aseguró el lunes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
- La desigualdad en América Latina -
América Latina y el Caribe se muestra desigual ante el shock energético, a causa de los perfiles muy diferentes de sus países.
Los exportadores, como Venezuela (5% de crecimiento previsto este año) o Guyana (con un extraordinario 22,3% de previsión) salen claramente beneficiados.
México, que ha ido perdiendo peso en el panorama petrolero, crecerá un 1,5% este año, mientras que Brasil caerá un poco y se situará en 2,2% de expansión.
Brasil sufre "unas condiciones monetarias aún restrictivas orientadas a devolver la inflación a su meta, el retiro del apoyo de la política fiscal y la incertidumbre global", mientras que México se mantiene gracias a las exportaciones, "incluso a través de las cadenas de valor vinculadas a la IA, y de una inversión en proceso de estabilización".
En el resto de países "hay poco aporte compensatorio por el repunte tecnológico", explica el Fondo. "El consejo del Fondo es mantener la atención en la inflación", declaró en rueda de prensa la nueva jefa economista.
- Fuerte contracción en Oriente Medio -
Sin sorpresas, el norte de África y Oriente Medio sufren los efectos de la guerra, que deberían precipitar a la región a la recesión este año, según las nuevas estimaciones del Fondo. Un ejemplo es Arabia Saudita cuya economía se contraerá un 3,3%.
La zona euro, por su parte, muestra también señales inesperadas de solidez, con un crecimiento revisado al alza (+0,2 puntos) para este año, y supera ya el 1%.
La tendencia está impulsada por Alemania que, luego de tres años difíciles, dos de ellos de recesión, registra una fuerte expansión, con un crecimiento para 2026 revisado al alza en 0,6 puntos con respecto a julio y ahora previsto en el 1,3%.
España también registra una importante revisión (+0,4 puntos) y sigue siendo el motor de la zona euro, con un crecimiento previsto para este año del 2,5%, ampliamente superior al de los demás países de la UE.
En Asia, India sube un 7%, Corea del Sur un 3,3%, Japón un 0,7%.
E.Accardi--INP