Con el Mundial recién terminado, la FIFA quiere abrir la puerta a inversores privados
Apenas terminada la Copa del Mundo, la FIFA anunció este martes su voluntad de crear una empresa para gestionar sus actividades comerciales y atraer inversores externos, bajo la promesa de un maná de 10.000 millones de dólares para financiar el desarrollo del fútbol.
"La administración de la FIFA está explorando la idea de reunir todos los derechos comerciales —que abarcan la retransmisión, el patrocinio, la venta de entradas y la concesión de licencias— junto con la implementación operativa de sus torneos mediante la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE)", precisa el comunicado del organismo que dirige el fútbol mundial.
"La FIFA invitará a terceros a realizar inversiones minoritarias, sin poder de control", dentro de esta sociedad, añade el comunicado.
Según varios medios, esa participación externa de elevaría inicialmente a alrededor de un 20%.
"La FIFA mantendría el control exclusivo de la FFE a través de una representación mayoritaria en el consejo de administración", precisa el texto, así como "la autoridad exclusiva" sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario, o las decisiones sobre el reglamento.
Asociación sin ánimo de lucro, la FIFA conserva una parte de sus ingresos, en particular para organizar sus competiciones y remunerar a sus empleados —entre ellos Gianni Infantino, que percibe varios millones de dólares al año—, y destina el resto a programas de desarrollo, que según ella se verán potenciados gracias a la creación de esta FFE.
- "Liberar el potencial comercial" -
La FFE "obtendría 4,2 mil millones de dólares" ya este año, y "todos sus beneficios netos se reinvertirán en el fútbol", asegura la FIFA, que promete a sus miembros repercusiones económicas a través de un nuevo mecanismo de financiación, el FIFA Fast Forward Programme (FFFP).
Al integrar todos los programas de financiación ya existentes, la FIFA espera reunir una partida superior a 10.000 millones de dólares en los próximos cuatro años para financiar el desarrollo del fútbol.
En su estado actual, la FIFA tenía previsto distribuir alrededor de 2,7 mil millones de dólares a sus federaciones miembro durante el período 2027-2030.
Este anuncio de la FIFA se inscribe en la línea de la voluntad de su presidente Gianni Infantino de "liberar el potencial comercial" de la FIFA, tal como declaró en vísperas de la apertura de un Mundial gigante en Norteamérica, con un formato de 48 equipos (frente a 32 anteriormente) y 104 partidos.
- La UEFA se opone -
Para llevar a cabo este proyecto, que todavía tiene que ser aprobado por el Consejo de la FIFA, el organismo mundial explica que está trabajando con el banco de inversión J.P. Morgan y el fondo de inversión Thrive Eternal (fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared, yerno del presidente estadounidense Donald Trump), que "debería liderar el grupo de posibles inversores para la FFE".
Presidente de la FIFA desde 2016, Infantino es candidato a su reelección para un nuevo mandato de cuatro años en 2027, para el que se postula como favorito, aunque se enfrenta a la oposición de algunas federaciones europeas, así como de la UEFA, cuyo presidente, Aleksander Ceferin.
A menudo crítica con las decisiones de la FIFA, la UEFA, que agrupa a las federaciones europeas, no tardó en reaccionar a esta iniciativa.
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se deba especular, sobre todo sin transparencia sobre el destino de los beneficios financieros. Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No es tarea de la FIFA venderlo", escribió en un comunicado.
F.M.Buffo--INP