Una mujer mantiene la denuncia por abuso sexual contra un político español tras haberla retirado
La actriz y presentadora que anunció que retiraba su denuncia por abuso sexual contra el antiguo dirigente de la izquierda española Íñigo Errejón se desdijo este martes ante el juez y seguirá adelante con la demanda.
Elisa Mouliáa anunció a principios de febrero que retiraba su denuncia, sin retractarse de las acusaciones, porque se había sentido muy sola y porque ninguna mujer más denunció a Errejón, pese a que algunas denunciaron anónimamente haber sido víctimas de abusos similares.
Sin embargo, este martes anunció que decidió mantenerse en el procedimiento porque la Fiscalía pidió el archivo de la causa al entender que la relación que mantuvieron actriz y político fue consentida.
"He decidido que voy a continuar con el procedimiento", anunció Mouliáa a la prensa a las puertas de un juzgado de Madrid. "Ahora sí que sí voy a ir hasta el final", añadió.
Mouliáa calificó de "deleznable" la posición de la Fiscalía. "Me parece muy ruin, porque él no ha presentado una sola prueba de que sí que hubo consentimiento", explicó.
"Yo me he tirado 10 meses presentando pruebas cotejadas de mensajes de ese mismo día, contando que me acosó, que me humilló y que me invadió", narró a la prensa.
El juez consideró que había motivos para sentar en el banquillo a este ex político de extrema izquierda de 42 años, en un juicio para el que no hay fecha.
Mouliaá denunció que una noche de 2021, cuando Errejón era diputado y portavoz parlamentario de Sumar, la manoseó y le impuso besos no consentidos, pero el político sostiene que fueron consentidos.
Aun así, Errejón admitió "errores" y dejó la política en octubre de 2024.
Errejón se dio a conocer en la crisis económica de 2008 como parte de una joven hornada de activistas de izquierda reunidos en el partido Podemos, que denunciaba la tibieza de los partidos tradicionales en la defensa de los más vulnerables.
Luego pasó a Sumar, un partido aliado de los socialistas en el actual gobierno de coalición de Pedro Sánchez. Su caso supuso un golpe para la imagen de una izquierda que hace bandera de la lucha por la igualdad y contra la violencia de género.
S.Abato--INP